La genética determina el color de los dientes. De hecho, algunos individuos lucen unos dientes muy blancos y otros con un ligero tono amarillo. Sin embargo, el cómo tratemos nuestra boca influirá en el aspecto de nuestros dientes.
Son muchos los factores que intervienen en la decoloración de los dientes. Por ejemplo, una mala higiene bucal, el tabaco, un consumo excesivo de café y algunos alimentos, como las cerezas, las frambuesas o el vino manchan los dientes y hasta pueden perjudicarlos.
Sin embargo, existen técnicas muy eficaces para devolver a la dentadura todo su esplendor. El blanqueamiento dental se ha hecho hoy muy popular. Se efectúa en piezas vitales y desvitalizadas, intra y extra camerales, en la clínica del profesional o en casa; se presenta en diversas modalidades, formas y concentraciones.
A pesar de todo, el color que se consigue tiende a revertir con el tiempo, al menos parcialmente, por lo que es necesario tratamientos de mantenimiento. Su frecuencia depende de los casos y de las exigencias estéticas de cada paciente.
Todas las técnicas de blanqueamiento funcionan, solamente debemos escoger un producto de reconocido prestigio ó del que tengamos buenas referencias y saber qué pacientes son los adecuados para unos buenos resultados.
DR. RAFAEL LAPLANA M.
DR. HÉCTOR ROMERO P.